Seguro de Crédito

Aceptar plazos de pago superiores a los deseados es la clave para mantener tu cartera de clientes y la mejor forma de protegerte ante el riesgo de impago puede ser la contratación de un seguro de crédito.

El seguro de crédito es una herramienta financiera que permite proteger a tu empresa ante el riesgo de impago de cuentas por cobrar.

Para algunas empresas los créditos comerciales suponen hasta un 50% de sus activos financieros. Por ello, el seguro de crédito se hace casi imprescindible, aportando la tranquilidad necesaria para vender desentendiéndose de las gestiones de cobro.

El asegurador realiza un estudio de manera continua de la solvencia de los clientes del asegurado. De manera que no sólo incluye la clasificación inicial, sino que también se hace un seguimiento de los mismos.

Desde el momento que se produce un impago, se pone en marcha el procedimiento de recobro, ya sea de manera amistosa o judicial sin que el asegurado tenga que consumir recursos para ello.

Adelanto de importes para asegurar flujos de caja necesarios hasta la indemnización final pactada previamente en el contrato (suele ser hasta el 90% del importe total).

Se puede asegurar una venta puntual, todas las ventas realizadas a un mismo cliente o a toda la cartera. Incluso se pueden asegurar las operaciones a largo plazo.

La garantía básica cubre la insolvencia de hecho o de derecho. A partir de ahí hay una serie de opciones que, en función de la compañía con la que se haga y del perfil del asegurado, podemos contratar. Se puede asegurar desde los créditos comerciales discutidos (cuando no hay conformidad en bienes o servicios prestados) hasta el riesgo de fabricación, pedidos pendientes de entrega así como, impagos por acontecimientos políticos o catástrofes naturales. Además, se puede incluir la garantía de autoclasificación para reducir el coste de estudio de clientes y la garantía de anticipo a proveedores, que cubre los adelantos que hacemos a nuestro proveedores.

Además de estas garantías, hay que tener en cuenta que las compañías nos prestan el servicio desde el primer momento, dentro de las primeras 24H de la comunicación de impago, la mayoría de las compañías ya hacen su primera gestión. También se pueden reclaman deudas no aseguradas.

  • Del producto; permiten un desarrollo comercial y una gestión ejecutiva óptima, externalizando la clasificación de clientes y las actividades de reclamación de deudas, así como servir de garantía ante entidades financieras, existiendo la posibilidad de deducción del gasto.
  • De contratarlo a través de un Corredor de Seguros; cada compañía tiene su propio apetito de riesgo, nosotros identificamos la Compañía que mejor se adapta al perfil de cada cliente, tanto en garantías como en primas.

Depende de los riesgos (existe muchos parámetros a valorar), del volumen de ventas a crédito que se quiera asegurar y apetito de riesgo de las Compañías. Tanto es así, que los precios para una empresa que quiere asegurar 1.000.000€ a crédito pueden ser desde 1.500€ hasta 10.000€.

Por ello es importante tener en cuenta que, al ser Corredor de Seguros, encontramos la mejor prima y forma de aseguramiento para cada cliente.